2 de cada 3 españoles desconfían de la salud económica del país

Hasta las elecciones del 20 de diciembre el Gobierno se esforzó por trasladar a los españoles un mensaje de confianza en la recuperación económica, apoyado en la creación de empleo (esta misma semana hemos conocido el último dato de la tasa de paro, 18,9%, la más baja en 6 años) y en el respaldo de Bruselas a las reformas acometidas. Entonces, el presidente Mariano Rajoy, advirtió de las contraindicaciones de seguir mucho más tiempo bloqueados sin acuerdos ni gobierno. Situación que tocó su fin el pasado 29 de octubre.

Pero, ¿qué opinan los españoles en las encuestas? Según el barómetro de opinión de septiembre publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), todavía hoy el 65% de los españoles considera que la situación económica del país es ‘mala’ o ‘muy mala’, frente a sólo un 4% que la ve ‘buena’ o ‘muy buena’. Un baño de realidad detrás del que hay muchas historias con rostro y apellido. De eso se trata nuestra labor en Infoccom, de asesoría en comunicación tratando de entender y desentrañar la realidad social y ciudadana.

¿Siguen igual las cosas que al comienzo de la crisis? No. En el gráfico siguiente, divulgado en la mesa redonda de RSJ sobre formación política en la que participó Francisco Sande Gil a partir de los datos del CIS, observamos variaciones importantes desde 2008 en la percepción ciudadana:

art1graf1

Podemos hablar cronológicamente de 4 etapas:

  1. Los últimos años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero: en los que la percepción de la situación económica cayó en picado hasta llegar un momento en el que prácticamente todos los españoles tenían una visión negativa.
  1. Los primeros años del Partido Popular en el Ejecutivo Central hasta abril de 2014, en los que nada cambió.
  1. Coincidiendo con la antesala de las elecciones europeas y la entrada de nuevos partidos, la visión sobre la economía empezó a remontar, poco a poco, hasta lograr su mejor resultado en enero de 2016 coincidiendo con las elecciones generales del 20D. Pero incluso entonces, en el mejor momento de la serie histórica (dic’15) un 63% de españoles seguía considerando mala o muy mala la situación económica del país.
  1. El periodo de bloqueo institucional: los casi 11 meses transcurridos desde el 20D sin poder formar gobierno han frenado la evolución positiva volviendo a un punto de incertidumbre.

En el gráfico anterior también podemos observar como la incipiente recuperación lo es más para los votantes del PP que para el resto. Mientras los de Ciudadanos son los que mejor representan el sentir general de la población.

 

Las cosas siguen mal, pero están mejor que hace un año

Si hacemos este mismo análisis de la visión retrospectiva, es decir, valorando si la situación es mejor o peor hoy que hace un año, el cambio de tendencia es muy claro: desde el peor balance de -63 en octubre de 2012 hasta el mejor de +5 en enero de 2016: el primer balance positivo en más de 8 años.

art1graf2

 

¿Cómo estará la economía española dentro de un año?

Es posiblemente uno de los interrogantes que más ha preocupado durante estos años de la crisis. Hasta octubre de 2014 una sociedad optimista por naturaleza como la española veía sin embargo el futuro con más sombras que luces. Ha habido que esperar hasta 2015 para que sean más los españoles vean el futuro con optimismo que los pesimistas (o realistas, según se mire).

El gráfico de percepción evolutiva que pueden ver a continuación es especialmente significativo porque al referirse a la situación futura acorta las distancias entre partidos. Según el reciente barómetro de septiembre el 17% de españoles cree que la situación económica será mejor en 2017 que la actual, y para el 23% que será peor.

art1graf3

 

La recuperación a ojos de los españoles: ¿realidad o espejismo?

Estamos en un momento de muchos interrogantes. Los españoles siguen percibiendo que España atraviesa una mala situación económica pese a que las cosas han mejorado respecto a hace año. La confianza que empezaba a recuperarse mirando a futuro parece haberse quebrado entre tanta disputa electoral. La investidura de Mariano Rajoy inaugura una nueva etapa política que influirá de manera directa en la vivencia “económica” de los ciudadanos. Habrá que esperar a los próximos barómetros para descubrir si la formación de Gobierno trae consigo una nueva ola de optimismo o si por el contrario es un elemento más de incertidumbre.

 

 

R. Ruiz Ausejo – Infocom